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lunes, diciembre 5, 2022

Tras un guiño de Zelenski a un reclamo ruso, este martes seguirán las conversaciones

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Ucrania y Rusia reanudarán este martes conversaciones en persona para tratar de poner fin a la guerra, en medio de persistentes combates y bombardeos y luego de que el presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, se manifestara dispuesto a aceptar o evaluar algunos de los reclamos centrales de Moscú.

Antes de las nuevas negociaciones en Turquía, Ucrania informó de continuos enfrentamientos en localidades de la periferia de Kiev, la capital ucraniana, y la sureña ciudad de Mariupol, una de las más destruidas y martirizadas por la invasión lanzada por Rusia hace más de un mes.

En Moscú, el Ministerio de Defensa ruso dijo en su parte diario, al caer la noche, que las fuerzas terrestres y aéreas que actúan en Ucrania derribaron tres aviones de combate y un helicóptero militar y destruyeron 41 instalaciones militares en provincias del norte, este y sur del país vecino.

Se estima que miles de personas, civiles y militares, han muerto en el conflicto, que también ha acarreado enormes pérdidas materiales a Ucrania -que su Gobierno cifró este lunes en más de 500.000 millones de dólares- y a Rusia, cuya economía sufre el peso de duras sanciones de Occidente en respuesta a la invasión.

Ucrania y Rusia han mantenido ya varias rondas de negociaciones para tratar de poner fin a las hostilidades, y la que comenzará este martes en Turquía será la primera en persona entre delegados de ambas partes en unas tres semanas, luego de varias celebradas por videoconferencia.

Antes de las negociaciones, Zelesnki dijo el domingo que estaba dispuesto a declarar a Ucrania como un Estado neutral y a considerar algún tipo de compromiso respecto al Donbass, la región del este de Ucrania de mayoría rusoparlante, donde el Ejército ucraniano combate a separatistas desde hace ocho años.

Aunque abrió la puerta a posibles concesiones, Zelenski también subrayó que la “soberanía e integridad territorial de Ucrania están fuera de toda duda”, aunque no quedó claro cómo podría cuadrar el mantenimiento de la integridad del territorio del país con un compromiso respecto del Donbass.

Rusia exige desde hace tiempo que Ucrania renuncie a ingresar a la OTAN, la alianza militar liderada por Estados Unidos, algo que Moscú considera una amenaza y que Washington impulsa. El Kremlin quiere que Ucrania no aspire a desarrollar armas atómicas e incluso, que se desmilitarice.

El presidente ruso, Vladimir Putin, ha dicho que el otro gran objetivo de la ofensiva en Ucrania es proteger del Ejército ucraniano a los habitantes de las dos provincias separatistas del Donbass, Lugansk y Donetsk, donde más de 14.000 personas han muerto en ocho años de combates.

Zelenski pide además garantías de seguridad futuras para Ucrania.

“Garantías de seguridad y neutralidad, estatus no nuclear para nuestro Estado…estamos listos para ir por ello”, dijo Zelenksi el domingo en una entrevista con medios de Rusia.

Es la primera vez que el presidente ucraniano se refiere tan directamente a la disposición de aceptar la neutralidad de Ucrania en el marco de una negociación para poner fin a la guerra. Ya había dicho que Ucrania debía asumir que no ingresaría a la OTAN, pero porque países de la alianza no lo querían.

En la entrevista, el mandatario reiteró la necesidad de mantener un encuentro en persona con Putin para poder llegar a un acuerdo.

El canciller ruso, Serguei Lavrov, dijo este lunes que los dos presidentes podrían reunirse, pero solo luego de que se negocien los puntos de un potencial acuerdo.

“El encuentro es necesario una vez que tengamos claridad respecto a soluciones a todos los asuntos clave”, dijo Lavrov en una entrevista con medios de Serbia.

El ministro acusó a Ucrania de querer “crear una apariencia de que se llevan a cabo negociaciones, y dijo que Rusia espera resultados concretos de las nuevas negociaciones en Turquía, cuyo inicio anunció para mañana en Estambul.

Sobre el terreno, en territorio ucraniano, el alcalde Irpin, una localidad ubicada en la periferia noroeste de Kiev, dijo que la ciudad había sido “liberada” de tropas rusas.

El alcalde Oleksandr Markushin dijo a la cadena CNN que solo quedaban soldados rusos heridos y que el próximo objetivo de las fuerzas ucranianas era liberar las vecinas localidades de Bucha, Vorzel y Gostomel.

El Ministerio de Defensa ucraniano reportó ataques de artillería rusos en Irpin,Bucha, Gostomel y Makariv, otro suburbio de Kiev, así como en la ciudad de Zhitomir, al oeste de Kiev, y en Mariupol, la sureña ciudad portuaria que se ha llevado una de las peores partes de la guerra.

Una asesora de Zelenski dijo que al menos unas 5.000 personas murieron en Mariupol desde que Rusia la puso bajo asedio, hace más de tres semanas, dejándola sin agua, luz ni calefacción, y casi sin medicamentos ni alimentos.

“Fueron sepultadas unas 5.000 personas, pero hace diez días que no se entierra a nadie por los continuos bombardeos”, que han destruido muchos edificios, dijo Tetiana Lomakina, la asesora, a la agencia de noticias AFP.

Unos 160.000 civiles siguen atrapados en la ciudad, que antes de la guerra tenía 430.000 habitantes, dijo hoy su alcalde Vadim Boichenko, a la cadena de noticias pública ucraniana.

La ONU dijo que ya pudo confirmar la muerte de al menos 1.151 civiles en Ucrania como consecuencia de los combates, entre ellos 103 niños.

Otros 1.824 civiles resultaron heridos, incluyendo 60 niños, agregó el Alto Comisionado de la ONU para los refugiados, que volvió a aclarar que las cifras reales seguramente son considerablementes mayores.

El conflicto también ha dejado huellas económicas.

El Gobierno de Kiev estimó que las pérdidas causadas por la guerra ascienden a más de 500.000 millones de dólares.

“Hay que tener en cuenta que cada día las cifras cambian y, por desgracia, aumentan”, dijo la ministra de Economía ucraniana, Yulia Svyrydenko.

Más de 10 millones de ucranianos, casi una cuarta parte de la población del país, de 44 millones, abanondó sus casas por el conflicto, que ha provocado la mayor crisis de refugiados y desplazados en Europa desde la Segunda Guerra Mundial, según la ONU.

El organismo de la ONU para los refugiados (Acnur) dijo que la cifra de ucranianos que huyeron a países vecinos subió a 3,87 millones, pero que menos personas se estuvieron yendo en los últimos días.

En las últimas 24 horas, solo 45.000 personas cruzaron fronteras desde Ucrania para escapar de la guerra, dijo el Acnur.

Unas 2,5 millones de personas abandonaron Ucrania solo en las dos primeras semanas desde el inicio de la invasión rusa, el 24 de febrero.