17.3 C
Resistencia
domingo, julio 3, 2022

La pax cambiaria podría extenderse hasta julio

Portada del Día

Noticias Relacionadas

Varios factores confluyen para una cierta estabilidad del mercado de cambios hasta mitad del año, aunque los analistas advierten algunos riesgos en el horizonte.

El mercado cambiario logró estabilizarse luego de la tensión del primer mes del año y los temores por un salto del dólar parecen haber quedado atrás. Las proyecciones de los analistas ahora coinciden en que la pax cambiaria alcanzada desde febrero y consolidada durante el mes pasado podrá extenderse por lo menos hasta mediados de año.

Los factores que potenciaron al alza a los tipos de cambio paralelo al comienzo de 2022, como la enorme inyección de pesos de la última parte del año anterior y la incertidumbre que generaba la falta de avances con el FMI parecen haberse despejado.

Con el acuerdo con el Fondo firmado, aunque muchas de las dudas sobre el futuro cercano de la economía permanecen también aparece una única certeza: la inflación continuará ganando la carrera lo que queda del año, y la actualización del tipo de cambio correrá por detrás. De enero a marzo, el BCRA convalidó una suba del dólar oficial del 8%, pero el resto de los precios de la economía se movieron en un nivel más cercano al 15%.

El dólar blue, que el viernes tocó su punto más bajo del año al cerrar en $199, acumula una caída de 4,5% desde el primer día hábil de enero. En tanto, los dólares financieros también “pierden” contra el salto del IPC y retroceden respecto de los precios con los que habían cerrado 2021: el dólar MEP cotiza ahora un 4% más barato que al inicio del año, mientras que el contado con liquidación opera poco más de 6% menos que en ese momento.

Así, la brecha entre el mayorista y el informal se redujo desde sus máximos de 110% a fines de enero hasta el 79,1% en el que cerró la última rueda. Los analistas coinciden en que ahora están dadas las cosas para que se mantenga más o menos estable. “Para la brecha cambiaria esperamos algún rebote pero que pierda contra la inflación”, dijo el economista Fernando Marull.

Por su parte, Lucio Garay Mendez, de Eco Go apuntó que mientras la brecha continúe achicándose la paz cambiaria podrá extenderse. “Con esta aceleración en la inflación -mayor rendimiento de instrumentos CER- en el marco de una economía con suba de tasas, en paralelo a un tipo de cambio oficial que todavía no sigue el ritmo de la inflación, se genera un mecanismo de carry trade, en el que ingresan capitales y bajan el precio de las cotizaciones paralelas“, explicó.

En esta línea, el equipo de la consultora Equilibra en un informe a cargo de Lorena Giorgio, apuntó: “Con un crawling peg del 4% en el promedio de abril, el dólar solidario (incluye impuesto PAIS 30% y percepción de ganancias 35%) cerraría el mes en torno a  $195, en línea con las cotizaciones financieras actuales: el cepo cambiario le pone piso a la brecha, que difícilmente pueda sostenerse en torno a 65% mucho tiempo”.

El consenso ahora es que el dólar volverá a ser usado como un ancla, para evitar una mayor espiralización de los precios. “En los próximos meses no parecieran haber anclas para que la inflación baje, la suba de tasas pareciera no alcanzar, los regulados/tarifas están atrasados y van a haber aumentos”, sumó Garay Mendez.

A su vez, apuntó: “El único mecanismo que queda es intentar pisar un poco el dólar como método de semi-ancla pero al mismo hay un compromiso por parte del Gobierno con el FMI de no atrasar el tipo de cambio real, y esto le pone un piso a lo que pueda subir el dólar de acá en adelante”.

En este escenario, será clave para mantener la estabilidad cambiaria, la gimnasia que aplique el Banco Central para apuntalar el atractivo de la tasas en pesos y a la vez cumplir con su objetivo de acumulación de reservas internacionales pactado con el FMI.

” Si en marzo y abril se repiten registros de inflación como el de febrero, sin una respuesta contundente de la política de tasas del BCRA y del Tesoro, se podrían disparar las expectativas (tanto de inflación como de devaluación) y la demanda de dólares alternativos podría revivir, como respuesta a la pérdida de atractivo del carry trade. De la intensidad del shock de expectativas y de la respuesta de la política monetaria dependerán las chances de que la brecha cambiaria se recaliente nuevamente”, apuntaron en Equilibra.

Respecto de la capacidad de recomponer el poder de fuego del Central, Marull anticipó:” Es esperable que durante el segundo trimestre el Banco Central logre comprar reservas. Esperamos que de las metas de compras de US$ 3.000 aproximadas de reservas, el BCRA pueda hacerse de US$2.9000 millones hasta junio. Con la fórmula del agro más cepo debería poder comprar este monto, que es algo similar a lo que compró el año pasado”.