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jueves, septiembre 29, 2022

Asumió Gustavo Petro: es el primer presidente de izquierda en Colombia

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Juró con la presencia de varios mandatarios de países de América Latina, entre ellos Alberto Fernández. Una “paloma de la paz” y la espada de Simón Bolívar, entre los gestos de fuerte peso simbólico.

Colombia inició este domingo un nuevo ciclo político con la asunción de Gustavo Petro como presidente. Se trata del primer máximo mandatario de izquierda en 200 años de historia del país y un exguerrillero que comandará a las Fuerzas Armadas que por décadas combatieron a los grupos ilegales.

“Juro a Dios y prometo al pueblo cumplir fielmente la Constitución y las leyes de Colombia”, dijo Petro, de 62 años ante el jefe del Congreso en la céntrica Plaza de Bolívar, y frente a miles de personas que lo acompañaron en la investidura.

En un gesto cargado de emoción, el mandatario fue investido por la senadora María José Pizarro, hija de Carlos Pizarro, quien fue compañero de Petro en la guerrilla y cayó asesinado en 1990 cuando era candidato presidencial y la intención de voto le daba un 60 %. La congresista, entre lágrimas, le colocó la banda presidencial al nuevo mandatario y le dio un abrazo en medio de la ovación de los asistentes.

Además, Barreras le prendió a su traje una “paloma de la paz”, que simboliza una de las principales acciones que tratará de llevar a cabo durante su Gobierno: la de conseguir la “paz total”. Petro, de formal traje azul oscuro, le dio un toque colorido a su figura con una pulsera tejida con los colores de la bandera colombiana.

La senadora María José Pizarro, hija de un ex compañero guerrillero, le pone la banda presidencial a Gustavo Petro en Colombia. Foto AFPLa senadora María José Pizarro, hija de un ex compañero guerrillero, le pone la banda presidencial a Gustavo Petro en Colombia. Foto AFP

Hubo otro momento con fuerte peso simbólico: el primer acto de Gobierno del flamante mandatario fue ordenar que la espada del Libertador Simón Bolívar -un símbolo de su lucha guerrillera y luego política- fuera llevada a la tarima donde se realizó la ceremonia de investidura.

En rigor, el pedido ya había sido transmitido a su antecesor, Iván Duque, que negó el requerimiento. Ya con sus investiduras, Petro transformó ese pedido en una orden. “Como presidente de Colombia solicito a la Casa Militar traer la espada de Bolívar, una orden del mandato popular de este mandatario”, sostuvo. Una hora más tarde, la jura sufrió una breve interrupción para el ingreso de la espada, con un fuerte operativo de seguridad.

La espada de Simón Bolívar fue robada en enero de 1974 por el M-19 en el primer acto público de la guerrilla urbana. Estuvo en su poder durante 17 años y fue entregada al Estado en 1991, como un gesto de paz para firmar el fin de las confrontaciones. Desde ese momento estuvo guardada en una bóveda del Banco de la República, sin acceso al público, y en 2020 fue trasladada al Palacio de Nariño, donde reside el presidente.

Además de ese objeto, en las horas previas Duque había rechazado otro pedido para la ceremonia: la presencia de la escultura de la paloma de la paz, creada por el maestro Fernando Botero para la firma del acuerdo de paz con las FARC,

La espada del libertador Simón Bolívar, en camino a la asunción, por orden del presidente de Colombia, Gustavo Petro. Foto AFPLa espada del libertador Simón Bolívar, en camino a la asunción, por orden del presidente de Colombia, Gustavo Petro. Foto AFP

A la par de la jura de Petro se dio otro momento histórico, con la asunción de Francia Márquez como primera afroamericana en ocupar la vicepresidencia nacional.

Enfundada en un vestido largo azul y naranja del mismo estilo étnico que utilizó durante toda la campaña electoral y que es una representación de la identidad del Pacífico, Márquez Juró “a Dios y al pueblo”, como el máximo mandatario, y agregó: “También juro ante mis ancestros y ancestras hasta que la dignidad se haga costumbre”.

Para la jura viajaron varios presidentes de Latinoamérica, entre ellos Alberto Fernández. El argentino se reunió con su par colombiano en la previa de la jura, en Bogotá. “Le reafirmé mi compromiso con seguir apoyando la paz en su país, necesitamos una Colombia activa en el camino de la integración latinoamericana”, escribió Fernández, en una foto con Petro y las banderas de los dos países de fondo.

Además de Fernández, asistieron a la ceremonia Gabriel Boric (presidente de Chile), Guillermo Lasso (Ecuador), Mario Abdo Benítez (paraguay), Luis Arce (Bolivia), Luis Abinader (República Dominicana), Laurentino Cortizo (Panamá), Rodrigo Chaves (Costa Rica) y Xiomara Castro (Honduras).

Participantes observan la ceremonia de investidura del presidente Gustavo Petro, en la Plaza Bolívar de Bogotá (Colombia). Foto EFEParticipantes observan la ceremonia de investidura del presidente Gustavo Petro, en la Plaza Bolívar de Bogotá (Colombia). Foto EFE

La delegación de Estados Unidos estuvo encabezada por la administradora de la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID), Samantha Power. También participó el rey Felipe VI de España.

Petro (Coalición Pacto Histórico) se consagró ganador de las elecciones presidenciales de Colombia al derrotar en la segunda vuelta a Rodolfo Hernández, de la Liga de Gobernantes Anticorrupción, por 50,44% a 47,31%. Había dominado con claridad en la primera vuelta, con 40,34%, contra el 28,17% de su principal competidor y el 23,94% de Federico Gutiérrez (Coalición Equipo por Colombia).

El primer discurso de Gustavo Petro como presidente de Colombia

Ya con la espada de Simón Bolívar sobre el escenario, Petro dio su primer discurso como presidente de Colombia. Primero agradeció la presencia de líderes regionales, políticos, sindicales y étnicos y también le envió un saludo al papa Francisco.

“Llegar aquí, junto a esta espada, para mí es toda una vida, una existencia. Esta espada representa demasiado para nosotros, para nosotras. Quiero que nunca más esté enterrada, retenida, que solo se envaine, como dijo su dueño, el libertador, cuando haya justicia en este país. Es la espada del pueblo, por eso la queríamos aquí”, dijo Petro sobre el elemento que cobró un lugar central.

Emocionado, saludó a su familia y se detuvo especialmente en su esposa, Verónica Alcocer García. “No estará aquí solo para acompañarme a mí, sino para acompañar a las mujeres de Colombia en su esfuerzo para salir adelante, para superar la violencia dentro y fuera de las familias, para construir la política del amor”, dijo.

Citó el final de “Cien años de soledad”, de Gabriel García Márquez, y agregó: “Los colombianos hemos sido enviados muchas veces en nuestra historia a la condena de lo imposible, a la falta de oportunidades, a los no rotundos. Les digo a todos los colombianos y a las colombianas que hoy empieza nuestra segunda oportunidad”.

Gustavo Petro, en su primer discurso como presidente de Colombia. Foto AFPGustavo Petro, en su primer discurso como presidente de Colombia. Foto AFP

“Nos la hemos ganado, se la han ganado”, prosiguió Petro, “su esfuerzo valió y valdrá la pena. Es la hora del cambio. Nuestro futuro no está escrito, podemos escribirlo juntos en paz y unión”.

Continuó en la misma línea: “Empieza la Colombia de lo posible. Estamos acá contra todo pronóstico, contra una historia que nunca íbamos a gobernar, contra los de siempre, que nunca querían soltar el poder. Pero lo logramos: hicimos posible lo imposible”.

También se refirió a uno de los grandes desafíos de su gestión: la paz total en Colombia. “Tenemos que terminar con seis décadas de conflicto armado, con dos siglos de guerra permanente, la guerra perpetua de Colombia”, dijo Petro. “Cumpliremos el acuerdo de paz, seguiremos a rajatabla las recomendaciones del Informe de la Comisión de la Verdad”, afirmó.

Llamó a dejar atrás el “país de la muerte” y a construir “el país de la vida”. “Es la sociedad toda la que debe dialogar sobre cómo no matarnos”, expresó en su discurso. “No importa los conflictos que allí hay, se trata de evidenciarlos con la palabra, de encontrar las soluciones a través de la razón”.

Gustavo Petro, presidente de Colombia, con la Primera Dama Verónica Alcocer. Foto AFPGustavo Petro, presidente de Colombia, con la Primera Dama Verónica Alcocer. Foto AFP

Y subrayó: “Convocamos también a todos los armados a dejar las armas en las nebulosas del pasado, a aceptar beneficios jurídicos a cambio de la paz, a trabajar como dueños de una economía próspera pero legal”.

En ese sentido adelantó la necesidad de cambiar la política contra las drogas: abandonar el enfoque de “la guerra contra las drogas” por una “política de prevención fuerte del consumo”.

“La guerra contra las drogas ha fracasado rotundamente, ha dejado un millón de latinoamericanos muertos, la mayoría colombianos”, profundizó. “La guerra contra las drogas fortaleció las mafias y debilitó los Estados, llevó a los Estados a cometer crímenes… nuestro Estado ha cometido crímienes. ¿Vamos a esperar que otro millón de latinoamericanos caiga asesinado?”.

Los saludos de otros presidentes para Gustavo Petro

“El mundo transita un tiempo complejo. Todos los pueblos hermanos de latinoamérica debemos mantenernos unidos y solidarios. Mis mejores deseos para Gustavo Petro, Francia Márquez y Colombia”, manifestó Alberto Fernández tras la asunción en Bogotá.

Horas antes, tras la reunión que mantuvo con Petro, había destacado: “Las oportunidades de juntarnos entre países hermanos y gobiernos democráticamente elegidos nos permiten dialogar sobre temas de interés y objetivos comunes para fortalecer la integración latinoamericana”.

Alberto Fernández en la jura de Gustavo Petro como presidente de Colombia. Foto AFPAlberto Fernández en la jura de Gustavo Petro como presidente de Colombia. Foto AFP

A la distancia se sumó Miguel Díaz-Canel, de Cuba. “Felicito al Presidente Gustavo Petro (…) y le deseo éxitos en esta nueva etapa que comienza tras la victoria alcanzada con gran apoyo popular”, escribió en su perfil de Twitter.

“Ratifico el compromiso de Cuba con la paz en Colombia”, añadió.

Los desafíos de Gustavo Petro en Colombia

Para Petro -que reemplaza a Iván Duque- se abre un período marcado por desafíos como sortear la creciente violencia que ha cobrado la vida de más de 560 defensores de derechos humanos desde 2016, hacer frente a la inflación más alta de las últimas dos décadas y la búsqueda de consensos en un país dividido.

Aunque desde hace cinco años el país atraviesa una etapa de posconflicto tras la firma del acuerdo de paz entre el Estado y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) -la que fuera la guerrilla más antigua de Latinoamérica-, el pacto no puso fin a la violencia.

Petro aspira a lograr una “paz total” que implica el sometimiento a la justicia de las bandas del narcotráfico -como el Clan del Golfo- y la reanudación de las negociaciones con el Ejército de Liberación Nacional (ELN), la última guerrilla activa en el país.

Gustavo Petro asumió como presidente de Colombia. Foto AFPGustavo Petro asumió como presidente de Colombia. Foto AFP

Más urgente asoma el desafío de la inflación, con un registro récord en 22 años de dos dígitos (10,21% anual), además de niveles de pobreza que son los de mayor crecimiento en la región.

Varios sectores temen verse afectados por su objetivo de ejecutar reformas en el agro, la producción energética, la policía, las pensiones y la recaudación de impuestos. Pero entre sus votantes hay esperanza: Petro les prometió una nación con menos desigualdad, que garantizará los derechos de todos sus ciudadanos -especialmente de los más vulnerables- y dará prioridad al medio ambiente.

El sábado, un día antes de la asunción, Petro terminó de confirmar a su gabinete. Entre las figuras más importantes se encuentran Álvaro Leyva, canciller de largo recorrido conservador; el economista José Antonio Ocampo, que llega al Ministerio de Hacienda con la aprobación de los mercados financieros y de los empresarios; el penalista Iván Velásquez Gómez, en Defensa; y la filósofa y ambientalista Irene Vélez, en Minas y Energía.